Por: Redacción Magia, Amor y Pasión
Eran las tres de la mañana y el brillo de la pantalla del teléfono era la única luz en la habitación. Recuerdo haber leído ese mensaje una y otra vez, buscando un significado oculto que calmara el nudo en mi estómago. No era una pelea catastrófica, era algo peor: era la sensación de que, a pesar de estar juntos en la misma cama, estábamos a kilómetros de distancia emocional. En ese momento lo entendí. Estábamos amando en "piloto automático", siguiendo un guion de expectativas y miedos heredados, pero sin presencia. Me di cuenta de que para salvar el "nosotros", primero tenía que despertar el "yo".
Ese fue mi primer paso hacia lo que hoy llamamos amor consciente. No es una frase de autoayuda; es una decisión de valientes que transforma el miedo en magia y la costumbre en una conexión sagrada.
1. Salir del piloto automático: ¿Desde dónde estás amando?
La mayoría de nosotros entramos en las relaciones con una mochila llena de "fantasmas". Según la teoría del apego, desarrollada por el psiquiatra John Bowlby, nuestras reacciones actuales suelen ser ecos de cómo nos cuidaron en la infancia. Si sientes ansiedad cuando tu pareja no responde un mensaje, o si te cierras como una ostra cuando hay conflicto, no eres "difícil"; simplemente estás reaccionando desde una herida antigua.
Amar con conciencia es tener la valentía de encender la luz en ese sótano oscuro de nuestra psicología. Como bien explica el psicólogo Stan Tatkin, nuestro cerebro está diseñado para la supervivencia, no para el romance. Si no somos conscientes, trataremos a nuestra pareja como un enemigo cuando nos sintamos amenazados. El amor consciente es el arte de decirle a nuestro sistema nervioso: "tranquilo, aquí estamos a salvo".
2. La magia de lo cotidiano: Consejos para "despertar" el vínculo
Si sientes que la chispa se ha vuelto ceniza o que la comunicación es un campo minado, aquí tienes tres brújulas prácticas para retomar el rumbo:
La pausa sagrada: Entre lo que tu pareja hace y tu reacción, hay un espacio de oro. Úsalo. Antes de lanzar esa palabra que corta como un cuchillo, respira y pregúntate: "¿Estoy respondiendo a lo que pasó hoy, o a algo que me dolió hace diez años?". La conciencia nace en ese segundo de silencio.
Sustituir la queja por la vulnerabilidad: Es más fácil decir "nunca me ayudas" que decir "me siento sola y desbordada, y necesito tu apoyo". El amor consciente nos invita a quitarnos la armadura. La queja aleja; la vulnerabilidad conecta.
Rituales de conexión: No esperes a San Valentín. El amor se riega en los martes ordinarios. Un abrazo de 20 segundos sin decir nada, una mirada sostenida a los ojos antes de salir a trabajar... son pequeñas dosis de "magia" que le dicen al otro: "te veo, te reconozco y te elijo".
3. Bajo la voluntad de Dios: El amor como propósito trascendente
En Magia, Amor y Pasión, creemos que el amor no es solo química; es una misión espiritual. Bajo la voluntad de Dios, nuestra pareja es un espejo que nos muestra dónde nos falta crecer. San Agustín nos recordaba que el amor es el peso que nos mueve. Si ese peso es consciente y lleno de fe, nos elevará; si es inconsciente y egoísta, nos hundirá. Amar de forma consciente es, en última instancia, honrar la divinidad en el otro.
4. Tu biblioteca para el corazón: Autores que iluminan
Si este artículo ha resonado en alguna fibra de tu alma, te invito a profundizar con estos maestros que han dedicado su vida a entender por qué amamos como amamos:
"El arte de amar" de Erich Fromm: Te enseñará que el amor no es algo en lo que uno "cae", sino algo que uno "aprende a hacer". Es una facultad, no un accidente.
"Inteligencia erótica" de Esther Perel: Si te preocupa cómo mantener el deseo sin perder la seguridad, Perel es la voz definitiva para entender esa danza entre la libertad y la pertenencia.
"Getting the love you want" de Harville Hendrix: Fundamental para entender que elegimos a nuestra pareja para sanar. Sus ejercicios de "diálogo Imago" son medicina pura para las crisis.
Una nota final para ti: El amor consciente no es buscar a la pareja perfecta, es convertirte en la persona capaz de crear una relación extraordinaria. No te presiones por ser perfecta; solo comprométete a estar presente. La magia no ocurre por suerte, ocurre por elección.

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